La pequeña iglesia de Sant'Ermete es la más antigua expresión de edificio sagrado en todo Valsugana. Es casi seguro que fue construido en la era longobarda en un pequeño claro donde la imagen de Diana fue previamente adorada. Como evidencia de este culto pagano queda el precioso hallazgo colocado en el salón del templo, frente a la entrada lateral. Esta iglesia fue una de las primeras en Trentino en recibir el título de Iglesia Parroquial. Su estructura y configuración perimetral indican una fecha que no puede ser anterior a los siglos VI y VII, coincidiendo con el progreso de la conversión de los lombardos al cristianismo por la reina Teodolinda. La iglesia está dedicada a Hermes, prefecto de Roma durante el pontificado de Alejandro I, que se convirtió al cristianismo y murió como mártir en el 115 d.C. durante la persecución de Trajano. La iglesia tiene un aspecto simple y evocador: tiene una forma cuadrangular en la que destaca el hermoso campanario de piedra, añadido posteriormente, con sus esenciales líneas proto-románicas. La primera reconstrucción-restauración se remonta a 1512 y se debe a los Señores de Caldonazzo, los Condes Trapp. Durante ese período el interior se enriqueció con preciosos frescos.