
México tiene unas preciosas aguas caribeñas en su costa este, y el lago de Bacalar parece formar parte de ella: con playas, selva y manglares, es casi imposible distinguir los dos lugares. Sin embargo, el lago de Bacalar tiene una gran diferencia: En realidad es una laguna de agua dulce. Situado en la península de Yucatán, cerca de la frontera con Belice, el lago se encuentra en el interior del mar, es estrecho y largo, con 26 millas. Alimentado por una serie de ríos subterráneos, su fondo de arena blanca permite que el agua transparente cambie de color a lo largo del día, del turquesa al añil, lo que le ha valido el vibrante apodo de "lago de los siete colores".
