El lago de Constanza (Bodensee, en alemán) es un lago de 63 kilómetros de longitud situado en Europa central, en la frontera entre Alemania, Austria y Suiza. Alimentado por el Rin, consta de dos partes conectadas entre sí: el Untersee (lago inferior), y el Obersee (lago superior), más grande. Rodeada de complejos turísticos, es un destino veraniego para navegar, hacer windsurf y nadar. El carril bici Bodensee-Radweg, de 260 kilómetros, rodea todo el lago. Alemania es el país con más kilómetros de costa, seguido de Suiza y Austria, mientras que el Principado de Liechtenstein se encuentra a pocos kilómetros de las cristalinas aguas del lago. Relajante, agradable, sereno, apacible: estos son los adjetivos que ofrecen una fiel descripción de los paisajes que rodean este vasto lago dividido entre tres naciones y atravesado en toda su extensión por el Rin, uno de los ríos más importantes de Europa. Suaves colinas, exuberantes praderas verdes y cuidados bosques, dominados por campanarios con sus típicas cúpulas de cebolla, o monasterios barrocos de suaves colores, como el encantador monasterio de Birnau, rodeado de viñedos, caracterizan el paisaje que rodea al Bodensee.