Entre los paisajes salvajes y los antiguos castillos, un paisaje está totalmente formado por el agua y dominado por la imponente presa: un paraíso para los deportes acuáticos. El lago de Santa Giustina es un monumento a la fuerza del agua, que durante miles de años ha ido esculpiendo lentamente los pintorescos cañones del torrente Noce, muy amado por los piragüistas, y que hoy, aprovechado, produce electricidad gracias a la imponente presa, el mayor embalse artificial del Trentino. Los visitantes del lago, y sobre todo los deportistas, aprecian la alianza entre la obra de la naturaleza y la del hombre: además del piragüismo y el kayak en el interior de las gargantas de Santa Giustina, entre estrechos pasajes y paredes verticales, se puede descubrir el parque del río Novella. Se trata de un sendero guiado de 3,5 km de longitud, equipado con pasarelas y apto para caminar por el bosque, admirando vistas escondidas y paisajes majestuosos entre las peculiaridades geológicas del lugar. El lago es también un destino adecuado para los que aman relajarse, especialmente en la zona suroeste, donde se ha creado una amplia y bien equipada zona verde - Plazze di Dermulo - que permite disfrutar plenamente de la belleza natural del lugar.