Las ruinas del acueducto romano son otra atracción interesante que visitar en Tarragona. El acueducto fue construido por los romanos en el siglo I d.C. para abastecer de agua a la ciudad de Tarraco, antiguo nombre de Tarragona.El acueducto constaba de dos líneas de tuberías, una subterránea y otra elevada, que transportaban el agua desde las montañas hasta la ciudad de Tarraco. La parte elevada del acueducto estaba formada por arcos de piedra, que se extendían unos 25 km por el campo circundante.Hoy en día, las ruinas del acueducto romano son una atracción popular para los turistas que visitan Tarragona. La mayoría de los arcos se han derrumbado o destruido con el paso de los siglos, pero algunas secciones siguen en pie y pueden visitarse.Uno de los tramos más famosos del acueducto se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad de Tarragona, cerca de la localidad de Les Ferreres. Aquí se encuentra el llamado Pont del Diable (Puente del Diablo), un tramo del acueducto de 217 metros que se extiende 27 metros por encima del valle del río Francolí.El Pont del Diable está considerado uno de los mejores ejemplos de arquitectura romana en España y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000 junto con otros tramos del acueducto romano de Tarraco.Las ruinas del acueducto romano son fácilmente accesibles en coche o autobús desde la ciudad de Tarragona. Si le apasionan la historia y la arqueología, las ruinas del acueducto romano son una visita obligada en su viaje a Tarragona.