El santuario dedicado al santo sufí del siglo XIII Haji Syed Shaikh Sultan, conocido como Mangho Pir, está situado alrededor de un lago adornado con aguas termales. Lo que hace que este lugar sea verdaderamente único son sus habitantes: numerosos cocodrilos, venerados como criaturas sagradas entrelazadas con el legado del santo.
Más de cien cocodrilos de pantano (Crocodylus palustris) viven en este santuario. Los peregrinos que acuden a honrar al santo suelen llevar ofrendas de comida para estas criaturas, que se cree que son discípulos del propio Pir Mangho. Según algunos relatos, los cocodrilos se han congregado en este estanque de azufre durante siglos, y los vestigios de un asentamiento de la Edad de Bronce en las cercanías indican una antigua veneración por estos animales.