Si es aficionado al queso, Metsovo es su destino soñado. Esta pintoresca ciudad de montaña en Grecia es un paraíso para los amantes del queso, conocida por su rica variedad y los quesos de alta calidad que llevan su nombre. El Metsovone, un queso ahumado, duro y mayoritariamente de vaca, es la estrella del espectáculo. Se le ha concedido el estatus de Denominación de Origen Protegida y conlleva un meticuloso proceso de elaboración que incluye tres meses de maduración y 12 días de ahumado con hierba y hierbas ardientes. El resultado es un queso profundamente sabroso, aromático y verdaderamente único.Pero el paisaje quesero de Metsovo no acaba aquí. También encontrará Metsovela, un queso semiduro, y Graviera dulce, así como Grana, un tipo de parmesano. Para los que prefieren un queso más blando, el Galotyri, perfecto para untar en tartas, y el Batsisio, un tipo de chevre. Y para los más aventureros, hay incluso quesos infusionados con vino tinto y hierbas silvestres. Incluso la mantequilla de Metsovia es especial, rica y llena de sabor.La familia Averoff, en concreto a través de la Fundación Tossizza creada por Evangelos Averoff, desempeñó un papel crucial en la mejora de las técnicas queseras de Metsovo. Invirtieron en los queseros locales y los enviaron a Italia a perfeccionar su arte. En la actualidad, Metsovo produce la asombrosa cifra de 170 toneladas de queso, elaborado con leche de oveja, cabra y vaca.Tiendas especializadas como Pigi y Gnision, que tienen quesos exclusivos de la Fundación Tossizza, ofrecen una amplia gama de muestras, que le permitirán degustar y seleccionar sus favoritos. No se trata sólo de comprar queso; es toda una experiencia, un viaje de sabores que refleja el rico patrimonio culinario de esta encantadora ciudad griega. Si está planeando un viaje a Metsovo, asegúrese de dejar algo de espacio extra en su maleta: ¡lo necesitará para todo el queso que querrá llevarse a casa!