Explorar la mina de sal de Khewra, situada en las estribaciones de la cordillera de la Sal, en la provincia de Punjab, a unos 184 kilómetros de Islamabad, da un giro poco convencional a los itinerarios turísticos tradicionales. Es la segunda mina de sal más grande del mundo y, además de ser una fuente vital de sal para el país, es un fascinante destino turístico que atrae a unos 250.000 visitantes al año. El atractivo histórico de la mina se ve magnificado por las historias de su descubrimiento por las tropas de Alejandro el Grande en el año 326 a.C.
En la actualidad, los turistas pueden visitar la mina de sal de Alejandro el Grande.
Hoy en día, los turistas pueden adentrarse en las profundidades de la mina en carruaje tirado por caballos, atravesando túneles revestidos de resplandecientes paredes de sal. En el interior, se encuentran espectaculares cuencas de agua salada y estructuras de sal en miniatura meticulosamente elaboradas, emblemáticas del patrimonio nacional.
Esta combinación única de belleza natural e intriga histórica convierte a la mina de sal de Khewra en una parada cautivadora para los viajeros que buscan enriquecer su comprensión de las maravillas naturales del mundo.
La mina de sal de Khewra es una de las minas de sal más antiguas del mundo.