Las ostras de las Montañas Rocosas son un plato a base de testículos de toro, cerdo u oveja. También se conocen como ostras de las praderas, tendergroins de Montana, caviar de vaquero, carne de ternera oscilante y patatas fritas de ternera: son auténticas delicias del Oeste. Son la parte del toro que se extirpa en su juventud para que así sea más dócil, crezca más carnoso y se comporte de forma menos masculina. Cuando se marca a los terneros, se les cortan los testículos y se echan a un cubo de agua. Después se pelan, se lavan, se pasan por harina y pimienta y se fríen en una sartén.
Se consideran un manjar. Al igual que otras vísceras, los testículos pueden cocinarse de varias maneras: fritos enteros, cortados en rodajas anchas y finas o marinados. En los rodeos del viejo Oeste, los vaqueros y los peones de los ranchos echaban la carne en un hornillo de hierro caliente. Comer genitales animales se remonta a la época de los romanos, cuando se creía que comer un órgano sano de un animal podía corregir alguna dolencia en el órgano humano correspondiente del hombre que lo comía. Debido a esta creencia, la práctica continúa hasta nuestros días, especialmente en Asia, donde los genitales animales se consideran afrodisíacos. Este manjar suele servirse como aperitivo con salsa cóctel.
Es un plato novedoso muy conocido en algunas zonas del oeste de Estados Unidos y del oeste de Canadá, donde predomina la ganadería y es habitual la castración de animales jóvenes ("ostras de la pradera" es el nombre preferido en Canadá, donde pueden servirse en demi-glace, no fritas). En Oklahoma y el norte de Texas, a veces se llaman "calf fries", pero sólo si proceden de animales muy jóvenes.
En España, Argentina y muchas partes de México se llaman "criadillas", y en América Central y del Sur se denominan coloquialmente huevos de toro.
Las ostras de las Montañas Rocosas se confunden a veces con las animelles (testículos de cordero), que se sirven de forma similar a las ostras de las Montañas Rocosas.