Muroji es un gran templo situado en las montañas al este de la ciudad de Sakurai. Los escalones de piedra conectan los edificios del templo de la ladera de la montaña, que conducen a través de un denso bosque. Muchos de los edificios del templo datan de cientos de años, y los viejos edificios de madera crean una atmósfera armoniosa con la naturaleza circundante. Muroji hace una interesante comparación con el cercano Templo Hasedera, cuyos terrenos han sido más desarrollados.
La zona montañosa, donde ahora se encuentra el templo, ha sido considerada un lugar sagrado desde la antigüedad. Cuando el Emperador Kammu cayó enfermo a finales del siglo VIII, se enviaron sumos sacerdotes a esta zona para realizar rituales para su recuperación. Una vez que su salud mejoró, se ordenó la construcción del Templo Muroji en ese mismo lugar. Muroji es también conocido como "Koyasan Femenino" porque Muroji permitía la entrada de personas de ambos sexos, mientras que la entrada a Koyasan sólo se permitía a los hombres.