La MuSa, inaugurada en junio de 2015, a través de las colecciones, la puesta en escena y aún más a través de las iniciativas que la convertirán en un lugar vivo de la cultura, quiere ser un lugar donde recoger, interpretar, comunicar a la comunidad y a quienes visitan Salò y Garda, la identidad de la ciudad, sus tesoros, su contribución a la historia nacional.
El itinerario del museo se compone de varios núcleos heterogéneos que se injertan en una filigrana para componer la historia de Salò y vivir en continuo diálogo con la ciudad, así como los espacios del museo dialogan con el paisaje urbano y el lago.
Las colecciones se disponen en los tres niveles en los que se divide el espacio de la antigua iglesia de Santa Giustina y el colegio; la planta baja suele albergar exposiciones temporales.
Para promover la accesibilidad de las colecciones, hay un camino de información y táctil para los ciegos y los discapacitados visuales.