El Museo, construido en 2005 y trasladado a su actual sede permanente, lleva el nombre de Gian Paolo Larini que, como joven futuro médico, trabajó en los pequeños hospitales partisanos de Val Ceno. El apoyo a esta iniciativa nació del deseo de dar a conocer sobre todo a las nuevas generaciones lo que ocurrió en las montañas de los Apeninos de Parma durante los dramáticos meses de la guerra partidista, un segmento de nuestra historia más reciente, a menudo desconocido, pero que todavía recuerdo muy vivo en la memoria de quienes vivieron esos trágicos momentos y ayudaron heroicamente a restablecer la libertad, la democracia y la paz, arriesgando sus vidas. En el interior del Museo hay numerosas exposiciones que se encuentran casi todas en la zona de Val Taro, Val Ceno y Val Mozzola. Además de los objetos, hay más de setenta testimonios acompañados de documentos y fotografías, en su mayoría originales, que conservan las entrevistas exclusivas de los partisanos que entregaron este precioso material. Entre los objetos se destacan los uniformes de los partisanos, las armas, los documentos, los contenedores transportados por los aliados y su contenido. De particular interés son un paracaídas de fabricación inglesa recuperado en la zona de Gravago, tres hondas de agentes especiales lanzadas en la zona, contenedores de alimentos y transmisores de radio suministrados a las misiones de apoyo a los partisanos. Se expone exclusivamente la documentación relativa a un agente italiano, un ciudadano local, que fue lanzado al Bardigiano con la tarea de llevar a los prisioneros reunidos más allá de las líneas del frente (línea gótica).