Los fans de Sherlock Holmes ya han deducido por qué Londres es tan especial. Haga la peregrinación al Museo de Sherlock Holmes en el 221b de Baker Street (¡sí, existe de verdad!), o siga el camino de la última versión de la BBC del legendario detective con paradas en el Hospital de San Bartolomé, el restaurante Speedy's en North Gower Street o los Jardines de Leinster.
Al propio Holmes le costaría mucho descifrar estos extraños misterios sin resolver.