El Museo del Cine Alemán se inauguró en la segunda mitad del siglo XX y está dedicado al medio cinematográfico. Este insólito lugar permite estudiar intensamente los inicios del cine, su desarrollo y la dirección de los cambios en el futuro. Durante el recorrido, los amantes del cine pueden obtener respuestas a preguntas inquietantes: cómo se "inventó" el cine, cuál es la visión del director y qué es contar historias utilizando imágenes cinematográficas.
Parte de la exposición permanente son también breves producciones documentales que se proyectan en una pequeña sala de cine. El museo también alberga una de las primeras salas de cine de la ciudad, que presenta películas históricas y experimentales. También se llevan a cabo conferencias y paneles de debate. Para hacer más atractiva la exposición, se organizan exposiciones temporales dedicadas a la vida y obra de destacados cineastas, como Stanley Kubrick.
La instalación se encuentra en una villa histórica reconstruida según el diseño del arquitecto alemán Helge Bofinger. El diseño interior fue realizado por el escenógrafo berlinés Jan Schlubach.