Sansepolcro debe a las hermanas Adele y Ginna Marcelli el mérito de haber creado, a principios del siglo XX, una manufactura típica de encaje llamada "encaje de bolillos". Esta artesanía también se transmite a la actualidad gracias a la escuela de encaje con sus cursos de formación. Además, en el interior de la escuela se puede visitar una exposición con catálogos de encajes, dibujos sobre cartón, técnicas de encaje, documentación fotográfica y mucho más. En definitiva, el Museo del Encaje es una atracción más que añadir a la lista de cosas que ver en Sansepolcro.