El edificio de tres plantas que alberga el museo está dividido en 34 salas, decoradas con cientos de objetos de los siglos XV al XIX. Los orígenes de Vizcaya James Deering (vicepresidente de la Internacional Harvester Company) era un hombre con un sueño y, sobre todo, con mucho dinero para hacerlo realidad. Ya jubilado, James compró 72 hectáreas de terreno cerca de la playa. Contrató a tres arquitectos para realizar el proyecto: una villa renacentista italiana rodeada de enormes jardines. La construcción comenzó en 1914 y se terminó dos años después, gracias al trabajo de 1.000 obreros, que en aquella época representaban el 10% de la población de Miami. Esta extraordinaria mansión nos hace pensar que Deering fue un hombre afortunado. En realidad, sólo lo era en parte, ya que su débil salud le impedía disfrutar de su creación. Murió en 1925, antes de poder ver su obra terminada. La mejor manera de visitar la villa y sus jardines es seguir el itinerario del folleto que se entrega a la entrada, con un mapa de la villa y los jardines y algunas descripciones. Estas son algunas de las zonas más interesantes de la villa: El vestíbulo: El papel pintado, que aún se conserva en las paredes del vestíbulo, fue pintado a mano. La sala de música: Una sala extraordinaria, donde, además de la decoración de un palacio italiano, seguro que le fascinarán los instrumentos musicales expuestos. La sala del mayordomo: La sala del mayordomo muestra los platos y vasos de las grandes ocasiones, que se conservan aquí desde 1916. La gran barca de piedra: Esta gran barca, anclada en el tiempo, transmite una gran melancolía, recordándonos la bella Venecia. La Avenida de las Estatuas: ¡Estatuas, cascadas, cuevas, estanques y lugares secretos!