Matilde Serao escribió..."Cuando hubo una fuerte erupción, la estatua de San Gennaro fue llevada en procesión hasta el puente de la Magdalena. Y así, se pensó, un día, en poner un monumento votivo, para que San Genaro en el umbral de Nápoles, hacia la terrible montaña, se opusiera con todo su poder;
El obelisco o aguja de San Genaro se encuentra en la plaza Sisto Riario Sforza. Su construcción comenzó en 1336 (lo que la convierte en la más antigua de la ciudad) a instancias de la Diputación del Tesoro de San Genaro para agradecer al Santo la protección de la ciudad durante la erupción del Vesubio en 1631. Su realización se encomendó a Cosimo Fanzago, que tardó nueve años en completarla, aunque no fue hasta 1660 cuando la aguja estuvo finalmente terminada. El obelisco, que se desarrolla hacia arriba gracias a una serie de decoraciones y volutas, termina con un capitel jónico, decorado con querubines alados, sobre el que se encuentra la estatua de bronce del santo, realizada por el escultor Tommaso Montani.