Los Oliebollen son la versión holandesa de las rosquillas. Tradicionalmente se comen en la víspera de Año Nuevo, pero se venden en los puestos callejeros durante los fríos meses de invierno. La palabra oliebollen significa "bolas de aceite", pero no dejes que eso te desanime... aunque están fritas (como las rosquillas), son totalmente más ricas. La masa, a la que se le ha añadido azúcar y cáscara de limón, puede o no tener sultanas u otros frutos secos, pero el oliebollen terminado debe estar siempre cubierto con mucho azúcar en polvo. Cómetelas calientes, directamente del puesto de comida, o frías, con una taza de café (koffie).