El Palacio Landolina, situado junto a la Catedral, fue mandado construir en 1730 por Francesco Landolina, marqués de Sant'Alfano e importante noble de la ciudad. La familia Landolina, de origen normando, llegó a Noto Antica en 1091 en el séquito de Ruggero.El edificio tiene una fachada sencilla, hecha de piedras bien perfiladas, pero en su conjunto es armonioso y anticipa el estilo neoclásico en el arte.Al entrar en el palacio, se accede a un patio que antaño albergaba las caballerizas y los almacenes de la planta baja. Inmediatamente a la derecha se pueden admirar dos esfinges, colocadas simétricamente, que parecen invitar al visitante a subir la majestuosa escalera que conduce a la planta principal.El palacio fue residencia de Don Pietro Landolina, marqués de Sant'Alfano y primer intendente de la provincia de Noto. También acogió al rey Fernando II de Borbón Parma y a la reina María Teresa en tres ocasiones entre 1838 y 1844.El Palacio Landolina es un importante ejemplo de arquitectura noble en la ciudad de Noto. Su fachada sencilla pero bien proporcionada y el ambiente regio que evoca son testimonio de la historia y el prestigio de la familia Landolina. Una visita al palacio permite sumergirse en la atmósfera aristocrática de una época pasada y apreciar la elegancia de su diseño arquitectónico.