El Parque Nacional de los Fiordos de Kenai, en Alaska, es el más pequeño del estado, pero ofrece enormes oportunidades para explorar su rico paisaje glaciar.
El campo de hielo Harding es la joya de la corona del parque, con casi 714 kilómetros cuadrados de hielo de hasta 1,5 kilómetros de grosor. Alimenta a casi tres docenas de glaciares que fluyen desde las montañas, seis de ellos a mar abierto. El campo de hielo Harding es un vestigio de la enorme capa de hielo que cubrió gran parte de Alaska en el Pleistoceno. Historias populares de hoy Animales El mezcal es más popular que nunca: una mala noticia para los murciélagos Un mundo viral: Una mirada íntima a cómo el virus cambió nuestras vidas Ciencia Descubre el asombroso mundo invisible a simple vista
Los antiguos hielos excavaron los fiordos de Kenai, creando hábitats para multitud de animales marinos. Unas 20 especies de aves marinas anidan en la costa rocosa; las más carismáticas son los frailecillos cara de payaso. Las águilas calvas se abalanzan sobre los altos acantilados y los halcones peregrinos cazan en las islas exteriores. Decenas de miles de aves marinas migran o se congregan aquí.
Aquí viven unos 27 mamíferos terrestres y 10 mamíferos marinos, entre ellos focas comunes, leones marinos de Steller y nutrias marinas. Alces, osos negros, glotones y coyotes deambulan por estrechas franjas de bosque entre la costa y el campo de hielo. Y justo por encima de ellos, en las laderas sin árboles, trepan cabras montesas de pies seguros.