
El Parque Nacional de Tsingy de Bemaraha, en Madagascar, no es un sitio del Patrimonio Nacional sin razón. Hace más de 200 millones de años, un lecho marino de piedra caliza se elevó para crear una meseta en lo que ahora es el Parque Nacional de Tsingy de Bemaraha. Con el paso de los años, las lluvias torrenciales contribuyeron a crear la obra maestra de la naturaleza que es ahora. Las magníficas formaciones rocosas conforman una "catedral vertical de piedra caliza", algunas de las cuales alcanzan los 90 metros de altura. El Gran Tsingy es quizás una de las formaciones más intrigantes. La palabra "tsingy" se traduce como "caminar de puntillas", lo que resulta apropiado si se tiene en cuenta la cantidad de agujas de piedra caliza que ocupan los terrenos del parque.


