La iglesia prepositora de San Felice in Pincis fue construida a finales del siglo XVIII y principios del XIX por el preboste Cipriano Rastelli según un proyecto del arquitecto napolitano Gaetano Barba. Las obras, financiadas por el príncipe de Cimitile Gaetano Albertini, comenzaron en 1791 e implicaron la demolición y adaptación de algunas estructuras de la basílica de San Felice; se terminaron, tras diversas vicisitudes, antes de 1806. Los sucesores de Rastelli restauraron el edificio en varias ocasiones, dotándolo de nuevo mobiliario. Tras el terremoto de 1980, la iglesia permaneció cerrada hasta 1990. La fachada está formada por finas pilastras con capiteles jónicos, un gran arco y cornisas molduradas. El interior, caracterizado por la alternancia de medias columnas y pilastras con capiteles jónicos, está decorado con cornisas molduradas, grandes arcos, balaustradas ciegas y elegantes festones que reflejan el estilo neoclásico de finales del siglo XVIII. El suelo de mármol blanco sustituyó al antiguo de terracota en la década de 1950. La nave está cubierta por un amplio crucero sostenido por cuatro bóvedas de cañón.