La plaza Ducal de Vigevano fue encargada por Ludovico el Moro, señor de Milán, como antesala de entrada al imponente castillo Visconti-Sforza. La construcción data de 1492, las obras duraron dos años y en octubre de 1494 la nueva plaza acogió la visita de Carlos VIII. La intervención en el diseño de Bramante es segura, mientras que Leonardo da Vinci, que estuvo presente en las obras, se inspiró en algunos dibujos de sus códices. La plaza Ducal es una de las primeras plazas renacentistas inspiradas en el foro romano y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura lombarda del siglo XV. Aparece como un rectángulo alargado de 134 metros de largo y 48 de ancho construido en tres lados (el cuarto lo ocupa la iglesia de la catedral).