La Praça XV fue la primera zona en desarrollarse cuando la fiebre del oro de Minas Gerais, en el siglo XVIII, transformó Río de Janeiro de una desaliñada ciudad portuaria en una ciudad rica. La plaza se convirtió en un centro comercial para las mercancías importadas, y el comercio sigue teniendo lugar aquí, en el destartalado mercado situado junto a la Rua 1 de Março. La plaza XV, corazón histórico de Río, fue testigo de la llegada del príncipe regente portugués Joao cuando escapó de Napoleón en 1808. También fue el centro del poder político de Brasil bajo los portugueses. Hoy en día, la Praça XV está salpicada de edificios y calles históricos. La restauración del Paço Imperial en la década de 1980 ha actuado como catalizador para devolver la cultura al centro de la ciudad.