Enclavado en la cima de una colina, el hermoso pueblo de Castelo Rodrigo mira hacia la meseta que se extiende hacia el este hasta España y hacia el norte hasta el valle del río Duero. El pueblo tiene una rica historia, desde que fue fundado por Alfonso IX de León hasta que fue usado como ruta por los peregrinos que iban a Santiago de Compostela. Hasta el día de hoy, Castelo Rodrigo mantiene sus glorias pasadas, con una arquitectura medieval y casas pintorescas que se encuentran dentro de sus muros. Los elementos más valiosos de su patrimonio histórico son las antiguas murallas, las ruinas del Palacio Cristóvão de Moura, la picota del siglo XVI, la iglesia medieval, la iglesia parroquial, el aljibe medieval y las inscripciones que atestiguan la existencia de una importante comunidad neo-cristiana. Durante más de 600 años, Castelo Rodrigo fue una ciudad y sede municipal. Más de una vez en la historia del país, sus habitantes demostraron su valor y lealtad a la corona.