Sacile se presenta a los visitantes como una mezcla perfecta de tierra y agua, con vestigios medievales, desarrollo renacentista y hábiles reconstrucciones, ofreciendo emociones que se experimentan a través de sus callejones, puentes y pueblos. La elegante arquitectura veneciana se refleja en las plácidas y transparentes aguas del río Livenza y le ha valido el título de "Jardín de la Serenísima", al igual que su arraigado e histórico interés por la cultura y la educación, el de la "pequeña Venecia". Un paseo por el centro histórico, desarrollado en las dos islas formadas por el río Livenza que se divide y ramifica aquí, revelará la gracia del siglo XVI-XVII de los edificios religiosos y los palacios nobles, entre los que destaca por su importancia el histórico Palacio Ragazzoni. En el corazón de la ciudad, la Piazza del Popolo y la logia municipal son testigos de su pasado como floreciente puerto comercial. También son claramente visibles, como testimonio de la sólida defensa de la ciudad y de sus habitantes, las murallas y torres defensivas que datan de la época medieval y del siglo XV. Un punto de referencia histórico religioso y espiritual es la Piazza Duomo, la antigua plazuta en la que confluyen los trazados medievales: a ella se asoma el Palazzo Ovio Gobbi, sede del Centro de Estudios Bíblicos, que contiene alrededor de 15.000 volúmenes sobre temas bíblicos y es sede de conferencias y encuentros internacionales.