En las montañas de los Picos de Europa hay un pintoresco y singular santuario cristiano. Esta pequeña iglesia se encuentra por encima de una cascada y está escondida dentro de una espectacular cueva natural.
Los historiadores creen que la cueva fue un lugar de culto pagano prehistórico antes de convertirse en un refugio cristiano.
Según la tradición, la cueva fue donde Pelagio de Asturias, fundador del Reino de Asturias, encontró una estatua de la Virgen María.
De camino a la iglesia, pasará por un túnel excavado en la montaña. Dos grandes leones esculpidos en mármol de Carrara le guiarán hasta la entrada del santuario. Además de la cueva, forma parte del Santuario de Covadonga, que alberga numerosos lugares que merecen ser visitados, como la Basílica, el Colegio Religioso de San Fernando, la Campana de la Compañía, la "Fuente de los Casados", el Parque de los Príncipes y el Monumento al Rey Pelayo.
El Santuario se encuentra a una hora y 15 minutos en coche al este de la ciudad de Oviedo.
Si quiere evitar las aglomeraciones, quizá sea mejor no visitar la Santa Cueva de Covadonga durante la misa. Deje al menos un día entero para visitar el Santuario, ya que hay mucho que ver.