Scarperia es uno de los muchos pueblos encantadores de Italia. Situado a 30 kilómetros de Florencia, en el corazón del Mugello, este pueblo no sólo es mundialmente conocido por su belleza, sino también y sobre todo por una excelencia artesanal que se transmite desde hace siglos: el arte de la cuchillería. Fundada el 8 de septiembre de 1306 por la República Florentina, Scarperia se convirtió pronto en un centro de producción de herramientas de corte: cuchillos, armas blancas, tijeras, podaderas y otros objetos afilados útiles para el trabajo en el campo. Pero, ¿cómo surgió esta antigua tradición? La posición geográfica debió ser decisiva en el desarrollo de este verdadero arte. De hecho, Scarperia se fundó con el objetivo preciso de defender la ciudad de Florencia de los ataques de los enemigos del norte de Italia. Al mismo tiempo, el pueblo estaba situado a lo largo de la carretera que unía el norte y el centro de Italia, y por esta razón se convirtió en una parada popular para todo tipo de viajeros, desde mercaderes hasta peregrinos. Todos se detuvieron en el pueblo de Mugello para descansar antes de reemprender la marcha, y en esta ocasión hicieron compras. Así parece haber nacido el arte de forjar cuchillos: una herramienta con mil usos, que era especialmente útil para los viajeros: se utilizaba para comer, para defenderse, para cortar ramas y matorrales en los bosques de los Apeninos, etc. Además, era un instrumento ligero y fácil de vender a los viajeros que, en la Edad Media, se desplazaban a pie y, por tanto, necesariamente con poco equipaje; era habitual llevar todos los objetos necesarios en el cinturón junto con la preciada "scarsella", o bolsa de dinero.