Un pequeño laboratorio situado en el antiguo Instituto de Física de la Universidad de Wurzburgo, actual Universidad de Ciencias Aplicadas de Wurzburgo, fue el escenario de uno de los avances científicos más importantes de la historia de la medicina. El 8 de noviembre de 1895, el Prof. Dr. Wilhelm Conrad Rontgen descubrió un nuevo tipo de rayo, al que llamó rayos X. Inaugurado en 1985, este lugar histórico rinde homenaje a W.C. Rontgen y a su descubrimiento, al tiempo que ofrece una visión de la física de finales del siglo XIX.