Trinidad es una ciudad en el centro de Cuba, famosa por su casco antiguo colonial y sus calles empedradas. La neobarroca Plaza Mayor central está rodeada de suntuosos palacios coloniales. Tanto el Museo Románico del restaurado Palacio Brunet como el Museo de Arquitectura Colonial exhiben reliquias de la época en que la ciudad producía azúcar. La Iglesia de la Santísima es una catedral del siglo XIX con techos abovedados y altares incrustados. El Museo de Historia Municipal, de estilo neoclásico, contiene reliquias históricas de la época colonial y revolucionaria. Se puede admirar un panorama desde lo alto de sus torres, así como desde el campanario amarillo y blanco del cercano convento de San Francisco. En las montañas al norte de la ciudad hay senderos que conducen a través de los densos bosques del Parque Nacional Topes de Collantes hasta la impresionante cascada del Salto de Caburní. Al este de la ciudad se encuentra el verde Valle de los Ingenios, salpicado de casas de plantación y ruinas de la antigua fábrica de azúcar.