A unos 10 kilómetros de La Paz, la capital de Bolivia, se encuentra el paisaje austero y extraño de El Valle de la Luna. Esta zona es un área geológica protegida. Es fácil ver por qué se considera importante para Bolivia, y para el resto del mundo.
Las montañas aquí no son de piedra, sino de una arcilla dura. También hay muchos minerales diferentes, que dan distintos colores a las diversas formas. Debido a las distintas densidades y durabilidad de estos diferentes minerales, se erosionan a diferentes velocidades. Por ello, las lluvias y los vientos de los Andes han creado aquí estas inusuales formaciones, convirtiendo la zona en casi un bosque de estalagmitas al aire libre.
Cada una de estas formaciones es muy diferente de las demás, y muchas tienen nombres propios. La más conocida es el "Buen Abuelo", que se parece mucho a un anciano con sombrero. Hay un montón de formaciones con diferentes nombres; algunas parecen animales, como el Caparazón de Tortuga, mientras que otras pueden parecer cosas que la gente usa en su vida diaria, como el Sombrero de Cholita.
Este valle tiene la sensación de estar en otro planeta, con sus altas agujas, sus interesantes figuras y sus minerales de colores entretejidos en las formaciones de arcilla. La sensación de estar en otro planeta quedó patente cuando Neil Armstrong lo visitó en 1969, poco después de su viaje a la Luna. Mientras paseaba por las torres y las formaciones, se acordó de su estancia en la Luna. Por ello, bautizó la zona como Valle de la Luna.
Por desgracia, las mismas fuerzas que crearon el Valle de la Luna también están en proceso de destruirlo. Los fuertes vientos andinos y las lluvias siguen desgastando la arcilla de las montañas, erosionando las formaciones que hacen que este lugar sea tan inquietante. Este paisaje siempre cambiante es un duro recordatorio del paso del tiempo y de que, por muy permanente que parezca algo, nada dura realmente para siempre. Aunque la zona del Valle de la Luna se encuentra actualmente a 3.650 metros sobre el nivel del mar, hace miles de años se encontraba en el fondo del océano. Se han encontrado fósiles de criaturas marinas, y no es difícil imaginar a los peces y otras criaturas marinas nadando a través de las formaciones que componen las extrañas formaciones de todo el valle.