Situado en la Reserva Nacional de Los Flamencos, en el norte del desierto de Atacama, el Valle de la Luna es uno de los destinos más singulares del país. Las brillantes dunas de arena y las esculturas lunares conforman un paisaje espectacular. "Ningún otro lugar del mundo puede compararse a éste, sin agua, sin fauna y sin flora", dice Malcolm Parkinson, director de producto de Exodus Latinoamérica. Atacama, uno de los destinos más populares del mundo para observar las estrellas, ofrece una serie de actividades para los viajeros activos, como el senderismo, el sandboarding y la escalada. "Hay salinas, géiseres, lagunas altiplánicas y volcanes", dice Parkinson. "Se puede pasar una velada en el Valle de la Luna viendo la puesta de sol y la tierra transformándose ante los ojos, y la experiencia puede mejorarse disfrutando de un pisco sour recién preparado".