Junto a la Basílica de San Marcos se encuentra el Palacio Ducal, centro y símbolo del poder político de la Serenísima. Esta obra maestra del arte gótico veneciano, a lo largo de los años fue destruida varias veces por devastadores incendios, pero hoy está más espléndida que nunca. En el interior se pueden visitar los apartamentos históricos del Dux, la armería, el patio, las logias y todas las diversas salas institucionales. El palacio se compone de tres grandes edificios que han incorporado y unificado construcciones anteriores: el ala hacia la cuenca de San Marcos (que contiene la Sala del Maggior Consiglio) y que es la más antigua, reconstruida a partir de 1340; el ala hacia la plaza (antiguo Palacio de Justicia) con la Sala dello Scrutinio, cuya construcción en su forma actual comenzó en 1424; en el lado opuesto, el ala renacentista, con la residencia del Dux y numerosas oficinas gubernamentales, reconstruida entre 1483 y 1565. La entrada pública al Palacio Ducal es la Porta del Frumento (llamada así porque junto a ella se encontraba el "Ufficio delle Biade"), que se abre bajo el pórtico de la fachada del siglo XIV que da al Bacino San Marco.