En el cabo de Stokksnes, en los desolados fiordos orientales, hay una magnífica playa negra que se extiende desde el pie del monte Vestrahorn, una de las raras montañas de roca gabro de Islandia. Esta playa es el sueño de todo fotógrafo, ya que las fuerzas naturales continuamente dan forma al paisaje produciendo diferentes resultados escénicos.
Explorar la playa de Vestrahorn es como una emocionante búsqueda del tesoro. En la zona encontrarás un pueblo vikingo hecho para un set de filmación que se dejó atrás, restos de una estación de radar de la N.A.T.O., un naufragio de madera y un pequeño faro. El sitio también es históricamente significativo ya que cuenta como uno de los lugares más famosos del asentamiento pre-vikingo de Islandia por los irlandeses.
En la orilla, encontrará dunas de lava cubiertas de hierba verde profunda, mientras que la arena húmeda tiende a conceder un reflejo perfecto de la dramática montaña que vigila esta maravilla natural intacta. Mientras admira todo esto, recuerde respetar el medio ambiente; la hierba que sirve para proteger las dunas ha sido a veces pisoteada por visitantes incautos.