En la actualidad, la zona geográfica de la Denominación de Origen Getariako Txakolina es la provincia de Gipuzkoa, con 433 hectáreas dedicadas al viñedo. La variedad de uva blanca Ondarrabi Zuri es la principal utilizada para producir el txakolí de Getaria. El txakolí es un vino blanco joven, afrutado y de graduación moderada (9,5º-11,5º). De color amarillo pálido, con intensos aromas a cítricos, hierbas y flores, fresco, ligeramente ácido y muy fácil de beber, el txakolí está en su mejor momento cuando se sirve fresco fuera de la nevera y desde una altura para liberar sus sabores al salpicar la copa. Hace 30 años, el txakolí se consideraba una bebida vulgar, ácida, sin interés. Pero ahora es uno de los grandes embajadores de la cocina vasca. Un vino blanco, sofisticado, con una frescura irresistible que deslumbra al más exigente de los comensales. Un recorrido por las bodegas de Aia, Zarautz, Hondarribia y Getaria, las localidades guipuzcoanas que más txakoli producen, le descubrirá los secretos de este vino joven y afrutado.
Originalmente se elaboraba de forma artesanal en los caseríos de la zona, y varios documentos existentes demuestran que se utilizaba con fines comerciales en Gipuzkoa desde, al menos, principios del siglo XVI. La uva se vendimia a finales de septiembre o principios de octubre, cuando está perfectamente madura y la relación azúcar/acidez es la adecuada.
Es excelente para acompañar pescados y mariscos. Le recomendamos que lo pruebe también con anchoas en salazón y bonito en aceite, los aperitivos que sirven los productores de Txakolí de Getaria.
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