
Estos encantadores edificios con torretas bordean la plaza de esta pequeña ciudad polaca. Con sus intrincados diseños blancos, diferentes en cada casa, y sus entradas arqueadas, estas casas de vecinos parecen sacadas de un cuento de hadas. Zamosc se encuentra cerca de la frontera con Ucrania, y su bien conservado "barrio antiguo" le ha valido el título de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Zamosc fue fundada en el siglo XVI por el canciller Jan Zamoysky en la ruta comercial que unía el oeste y el norte de Europa con el Mar Negro. Inspirada en las teorías italianas de la "ciudad ideal" y construida por el arquitecto Bernando Morando, natural de Padua, Zamosc es un ejemplo perfecto de ciudad renacentista de finales del siglo XVI. Conserva su trazado y fortificaciones originales y un gran número de edificios que combinan las tradiciones arquitectónicas italiana y centroeuropea. Situada en la ruta comercial que unía el oeste y el norte de Europa con el Mar Negro, Zamość fue concebida como un centro económico basado en el comercio. Desde el principio se pretendió que fuera multinacional, y tuvo un alto nivel de tolerancia religiosa. Se convirtió en el reflejo tangible de las ideas sociales y culturales del Renacimiento, que se adoptaron con facilidad en Polonia, como ejemplifica la creación de una universidad (Academia de Zamość) por parte de Jan Zamoyski, fundador y propietario de la ciudad. El plan urbanístico de su arquitecto Bernardo Morando combinaba las funciones de un palacio residencial, un conjunto urbano y una fortaleza, todo ello de acuerdo con los conceptos renacentistas.
El casco antiguo de Zamość tiene dos secciones diferenciadas: al oeste está el palacio Zamoyski, y al este la ciudad propiamente dicha, dispuesta en torno a tres plazas. La Gran Plaza del Mercado central, situada en la confluencia de las dos principales calles axiales de la ciudad, está rodeada de casas de comerciantes porticadas y anclada por un magnífico Ayuntamiento. Estas y otras muchas estructuras notables, como la catedral, el arsenal y las puertas de fortificación, ilustran una característica clave de esta gran empresa: una mejora creativa realizada mediante la incorporación de los logros artísticos alcanzados en la arquitectura local. La aplicación coherente del plan de Morando a lo largo del tiempo ha dado como resultado una composición urbana estilísticamente homogénea con un alto nivel de valores arquitectónicos y paisajísticos.
