La Abadía de Sant'Urbano all'Esinante es una abadía benedictina dedicada a San Urbano, patrón de Apiro, cuyo origen se remonta a unas décadas antes del año 1000. La hegemonía de la Abadía se extendía a lo largo del valle de San Clemente y constituía un centro de poder religioso y civil. Esto fue motivo de continuos contrastes con el municipio de Apiro, que culminaron en el siglo XIII con el incendio y destrucción parcial de la iglesia. El complejo fue renovado posteriormente, convirtiéndose en un lugar de descanso para los peregrinos. En 1810, con la llegada de Napoleón Bonaparte a Italia, la abadía pasó a manos del Estado y posteriormente fue vendida a particulares y convertida en una granja. En 1978 fue finalmente donada al Ayuntamiento de Apiro, actual propietario.La iglesia de Sant'Urbano tiene dos curiosidades: su interior está dividido en dos partes, una para los laicos y otra dedicada expresamente a funciones religiosas (elevada), conectadas por una pequeña puerta. Una vez dentro y bajando los pocos escalones, se encontrará en una sala bastante grande con columnas y capiteles esculpidos. Estás en la primera parte de la iglesia, la parte secular con un muro que te separa visualmente de la iglesia propiamente dicha, a la que puedes acceder subiendo unas cuantas escaleras más, mientras que las que bajan te llevarán a la cripta.