En el monte Valparaíso, al final del barrio del Sacromonte, se encuentra uno de los monumentos menos conocidos de Granada: la Abadía del Sacromonte. Este importante complejo religioso se construyó en el lugar donde se encontraron los restos del mártir San Cecilio, figura clave en la historia de Granada. En 1954, unas excavaciones en unos antiguos hornos romanos del monte Valparaíso sacaron a la luz los restos del patrón de la ciudad, San Cecilio. El descubrimiento provocó una oleada de peregrinación, y miles de granadinos viajaron al lugar de la excavación para venerar al primer obispo de la época romana.
Por ello, debido al continuo flujo de peregrinos, se decidió construir una abadía sobre los restos del santo para preservarlos. Más tarde, también se encontraron placas de plata grabadas en árabe, conocidas como libri plumbei.
Así, se iniciaron las obras de construcción de la abadía.
Una de las partes más interesantes de la visita a la Abadía del Sacromonte es la entrada a las Cuevas Sagradas, donde se encontraron los restos del santo y los libros de plumbei. Se trata de un recorrido subterráneo a través de varios pasillos que conducen a diferentes capillas, un altar y la cueva donde se encontraron los restos del mártir.