En el promontorio que sobresale del monte Solaro, en la meseta de Anacapri, se encuentra una villa romana, todavía bastante bien conservada, caracterizada por una zona de miradores, una zona residencial con un salón tricliniar, en el extremo oeste, y otro sector privado. La terraza del mirador se desarrolla a lo largo del borde de la explanada, de un extremo a otro del promontorio, y consiste en una larga logia con arcos y pilares ambulantes, que va de este a oeste, seguida de una segunda sección elevada y curvilínea. En el primer tramo, la logia exterior, originalmente cubierta por un pequeño pórtico de columnas, correspondía a un segundo ambulatorio interior, equipado con asientos de descanso. Al final de la logia hay un lujoso barrio residencial. Debajo de la torre medieval hay una alcoba, precedida por un vestíbulo y una terraza mirador; mientras que al oeste, bajo la logia, hay dos grandes salas de estar. En un cubículo (dormitorio) de esta parte de la villa se encontró el torso de una estatua masculina desnuda, mientras que en la vasta meseta que se extiende detrás de la logia y el barrio del mirador se conservan algunos restos de suelo de mosaico y conductos para la canalización.