La Farmacia de Sant'Anna es uno de los lugares más mágicos de Génova: un auténtico viaje al pasado. La farmacia se encuentra en el interior del convento de Sant'Anna, fundado en 1584 por Nicolò Doria, el primero que construyeron los carmelitas descalzos fuera de España. El complejo incluye la iglesia, un ejemplo típico del estilo barroco genovés, con un hermoso portal del siglo XVI, claustros, refectorios, jardines y la antigua biblioteca con sus preciosos volúmenes: herbarios y ensayos botánicos, textos teológicos y bíblicos, muchos en ediciones originales. Pero la verdadera joya es la Antica Farmacia, cuyos orígenes se remontan a mediados del siglo XVII, cuando se atestigua la existencia de un tal Fra Martino di Sant'Antonio con el título de farmacéutico. La farmacia, abierta al público en el siglo XIX, mantiene su tradición galénica y fitoterapéutica y conserva la evocadora estructura original en un ambiente luminoso y acogedor: suelo de mármol blanco y gris, techos abovedados en forma de pabellón, vitrinas de nogal de finales del siglo XVIII a lo largo de todas las paredes con un mostrador en el centro.
Un lugar encantador, situado a pocos pasos del centro, en el barrio residencial de Castelletto, y te puedo asegurar que, al entrar, te sorprenderás.