El "pez palo" (esta es la traducción literal del término stockfish), en su variante salada denominada "baccalà", es uno de los productos más populares en Italia. El origen histórico de la transformación del stockfish y del bacalao salado suele identificarse entre finales del siglo XVI y principios del siguiente. Más incierta, en cambio, es la identificación de las razones que llevaron a la ubicación en la zona del Vesubio de esta elaboración, que se presume vinculada a la presencia de los manantiales cercanos del río Sebeto, ricos en agua indispensable para la elaboración de la materia prima importada: el bacalao. Según algunos estudiosos, la razón se encuentra en el gran aumento de la demanda de pescado, con la consiguiente insuficiencia de la oferta local, derivada de las prescripciones de la iglesia de la Contrarreforma en cuanto a la abstinencia de comer carne en los días señalados. Esta suposición podría corroborarse por la prohibición de comer carne durante las celebraciones de las Fiestas de la Montaña que se celebran en Somma Vesuviana desde el primer sábado después de Pascua hasta el mes de mayo, en las que el bacalao y el pescado tienen un papel preponderante en las comidas de convivencia que se consumen durante las fiestas.