El Brolo, situado en la colina detrás del antiguo Convento de San Francisco, era el jardín botánico de los frailes franciscanos.Este espacio, delimitado por la calle Madonna della Neve y un tramo de las antiguas murallas de Conegliano, fue cultivado por los frailes como huerto y viñedo durante más de cuatro siglos. Aquí producían frutas y verduras para su sustento. Sin embargo, con la llegada de las leyes napoleónicas, el terreno pasó a ser propiedad privada y las murallas se utilizaron como cantera de materiales de construcción.En 1986, la última propietaria del terreno, la Sra. Annamaria Carpenè, donó el Brolo al Ayuntamiento de Conegliano. Desgraciadamente, durante muchos años el lugar permaneció abandonado. En 1992, la sección local de Italia Nostra propuso a la administración municipal hacerse cargo de la gestión del Brolo. Una vez obtenida la autorización, a partir de 1994 la misma sección emprendió la restauración del Brolo, restableciendo los antiguos cultivos y creando un hermoso jardín con vides, olivos y árboles frutales.Los miembros de Italia Nostra producen un "vino fragolino" a partir de las vides cultivadas en el Brolo, que se vinifica y embotella in situ. Las aceitunas cosechadas en el pequeño olivar se llevan a una almazara cercana para producir un excelente aceite, y la fruta se utiliza para hacer sabrosas mermeladas.El Brolo representa hoy un oasis verde en el corazón de la ciudad, un lugar donde naturaleza y tradición se dan la mano, ofreciendo la oportunidad de disfrutar de los productos locales y sumergirse en un ambiente tranquilo y evocador.