Situado en una colina rodeada de olivares a lo largo de la carretera provincial que conduce de Pisticci al mar, el castillo de San Basilio presume de una historia de más de 1.000 años.Originalmente construido por los monjes basilianos en la época normanda, el castillo fue donado posteriormente por la comunidad benedictina de Santa María del Casale. En la segunda mitad del siglo XVI, pasó a la jurisdicción de los cartujos de Padula hasta la abolición de los feudos eclesiásticos. Posteriormente, la estructura fue adquirida por el marqués Ferrante di Ruffano y actualmente es propiedad de la familia Berlingieri, que gestiona la granja-castillo.La estructura original se desarrolló en torno a un claustro central, que daba a importantes dependencias del castillo, como el refectorio, la cocina, el dormitorio, el archivo, la biblioteca, la iglesia y la sala capitular. En el portal de entrada hay tres escudos de piedra, dos pequeños a cada lado y uno más grande en el centro, que representa el blasón de la familia Berlingieri. De particular importancia e interés es la torre cuadrada, que data del periodo normando, entre el siglo X y la primera mitad del XI.El Castillo de San Basilio, el edificio defensivo mejor conservado de la zona de Pisticci, es protagonista de historias, tanto reales como legendarias, que se remontan a tiempos lejanos. Una de ellas cuenta la supuesta estancia en el castillo de los Caballeros Templarios, que habrían permanecido allí unos meses a la espera de emprender el largo viaje a Tierra Santa. Otra historia transmitida de generación en generación habla de una ruta secreta conocida sólo por los señores feudales, que va desde el castillo hasta el monasterio de la Madonna del Casale en Pisticci, a unos 17-18 kilómetros de distancia.