La Iglesia de Santo Tomás de Canterbury tiene aspecto de catedral y, de hecho, muchos piensan que es la catedral de la ciudad de Avilés (Asturias, España). También se la conoce como la Iglesia Nueva de Sabugo. Esta majestuosa iglesia, con sus dos altas torres, es uno de los templos católicos más bellos del norte de España.A finales del siglo XIX, el pequeño templo románico de Sabugo, antiguo barrio de pescadores de Avilés, se había quedado pequeño para acoger a todos sus feligreses. Toda la ciudad se movilizó para construir un nuevo templo que fuera símbolo del progreso que vivía Avilés en aquella época: el Ayuntamiento, la burguesía local, incluso los emigrantes avilesinos en Cuba no dudaron en aportar su dinero y su esfuerzo para hacer realidad el proyecto. Gracias a la aportación de particulares, empresas y fundaciones, la iglesia cuenta desde 2010 con un órgano sinfónico del constructor Federico Acitores, el segundo más grande de Asturias, después de la Basílica de Covadonga.