En Dattilo, una aldea del municipio de Paceco (Trapani), el arte de la pastelería y la producción del cannolo siciliano se ha especializado tanto que es conocido en toda la isla.
Originalmente, era un pastel tradicional del carnaval de la isla, pero sus bondades, con el paso del tiempo, han perdido este aspecto para convertirse en un ejemplo del arte de la repostería italiana en el mundo.
Su origen es bastante antiguo; Cicerón ya hablaba de él en la época romana; se compone de una oblea de 15-20 cm de longitud de masa frita llamada scòrza, con un diámetro de 4-5 cm, rellena de una mezcla de queso ricotta de oveja. Para la scòrza, se elaboran pequeños discos de masa con harina de trigo, vino y azúcar, que se enrollan en pequeños tubos de metal y se fríen en manteca o aceite.
Antiguamente, la masa se enrollaba en pequeños cilindros fabricados recortando cañas de río, lo que dio nombre al pastel.
El relleno tradicional consiste en ricotta de leche de oveja tamizada y azucarada, a la que se añaden frutas confitadas y, a veces, trocitos de chocolate, antes de espolvorear azúcar glas.
Es importante que los cannoli estén rellenos en el momento de comerlos, ya que, con el paso del tiempo, la humedad de la ricotta es absorbida por la oblea, haciendo que pierda su crujiente.
Para evitarlo, algunos pasteleros recubren la superficie interior del cannoli con chocolate derretido: de este modo, el envoltorio no se impregna, permaneciendo crujiente durante más tiempo.
La preparación del Cannolo y su envoltura (cáscara o scorcia, en dialecto trapanés) es secreta y celosamente guardada por cada productor. - Más información en: http://www.mondodelgusto.it/prodotti/2542/cannoli-dattilo-trapani#sthash.v5PkVtwx.dpuf