El pintor alemán Diefenbach eligió la isla de Capri como refugio, donde se conservan la mayoría de sus obras. Su estilo de vida era bastante reformista: practicaba el nudismo, estaba en contra de la monogamia, aspiraba a una vida en pleno contacto con la naturaleza y, tras una vida llena de abusos, encontró el refugio perfecto en la isla azul, como un viajero que finalmente decide detenerse. Don't Kill es una obra a caballo entre el sueño y la realidad, rodeada de paisajes oscuros y desnudos en los que el hombre nunca está completamente a salvo. En particular, la obra se inspira en las últimas estrofas de la balada de Friedrich Schiller "Der Alpenjäger" (El cazador de los Alpes): "Con una mirada vacía y sufriente, [la cierva] suplicaba al cazador desalmado, suplicando en vano puesto que ya estaba tensando su arco para disparar su flecha. De repente, el Espíritu de la Montaña sale de una cueva. Él, con sus manos divinas, protege al animal atormentado. - '¿Debes enviar la muerte y el dolor hacia mí? Hay espacio para todos en esta tierra, ¿por qué persigues a mis criaturas?" Esta es la escena representada en el cuadro.