El Albaicín es la parte más antigua y emblemática de Granada: piense en callejones estrechos y sin coches que suben por una empinada cuesta hasta la Alhambra, y en una fuerte influencia árabe. Se trata de una zona hermosa, romántica y acogedora para alojarse; también es muy fácil perderse en los sinuosos pasillos. Si se pregunta cómo llegar a este mágico lugar, no debe preocuparse. Encontrar el Albayzín no es nada más sencillo: si ha realizado la visita a la Alhambra, sólo tiene que salir del complejo monumental y mirar al frente.
Se encontrará con una colina, exactamente opuesta a aquella en la que se levanta la Mezquita Mayor, hoy Catedral. Las dos colinas están divididas por un río, el Darro, y parecen estar realmente conectadas entre sí.
Lugar preferido por los fotógrafos de todo el mundo debido a la impresionante vista visible desde cualquier ángulo, el Albayzín representa el barrio árabe de la ciudad, el corazón palpitante de su cultura y tradición. Precisamente por su inestimable belleza, el barrio interior fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984, junto con la Alhambra y Generlife. En su día, el Albayzín de Granada fue el emplazamiento de una fortaleza ibérica y romana y el primer hogar de los moriscos del siglo XI. En los últimos años de la dinastía nazarí el barrio alcanzó su máximo esplendor, con una población de hasta 40.000 personas y unas 30 mezquitas. Se convirtió sin duda en el barrio más poblado de toda la ciudad.
Tras la reconquista católica, siguió siendo el barrio musulmán de la ciudad, aunque pronto la población comenzó a disminuir exponencialmente debido a la expulsión y conversión forzosa de los musulmanes por parte de los monarcas católicos.
Fue durante este periodo histórico cuando surgieron los "Cármenes", viviendas típicas del barrio que aún representan una de sus peculiaridades. Las mezquitas fueron destruidas y en su lugar se construyeron varias iglesias. Sin embargo, todavía es posible vislumbrar los restos de los edificios originales, como la Iglesia de San Salvador, que se levantó sobre las ruinas de la Mezquita Mayor del Albayzín de Granada. En 2003, el Albayzín superior se convirtió en la sede de la Mezquita Mayor de Granada, la primera de la ciudad desde 1492.
Otro ejemplo de arquitectura musulmana que aún se puede admirar son los "Aljibes", aljibes subterráneos construidos para almacenar agua.