Durante siglos, Cogoleto è ha sido recordada principalmente tanto por ser una de las ciudades que presumía de ser la cuna de Cristóbal Colón, como por la presencia de una antigua industria, la de la producción de cal, obtenida mediante la cocción de la piedra caliza, extraída de las colinas de atrás y cocida en los numerosos hornos que había en el casco antiguo, cerca del mar. Cogoleto, por tanto, es la ciudad de la cal, un producto de excelente calidad, solicitado y utilizado por la República de Génova para la construcción de importantes edificios y obras públicas como: El Palacio Ducal, el Albergo dei Poveri, la construcción de las nuevas murallas de Génova, el acueducto del Bisagno, así como las obras defensivas en los territorios de los dominios de la República, como el Fuerte de Calvi en Córcega. En cuanto a los orígenes de esta industria, según las tradiciones locales, los habitantes de Cogoleto habrían explotado hábilmente los recursos de la zona para fabricar cal desde la época romana. De hecho, en el estado actual de las investigaciones, el primer documento relativo a esta producción se remonta a 1414 y se refiere a un préstamo, contratado por Giovanni Colombo de Cogoleto, que también podía ser devuelto con un suministro de cal. Numerosos documentos de archivo demuestran que esta actividad productiva era muy importante para la economía de la ciudad. Incluso hoy en día, todavía hay algunos hornos de cal en el municipio, ahora en desuso, pero extremadamente significativos por lo que representan. Hace algún tiempo, tras un largo periodo en el que estos edificios, ahora en estado de abandono y olvido, corrían el riesgo de desaparecer, se inició una compleja operación de recuperación de los mismos para devolver este patrimonio histórico-cultural a la comunidad. Para potenciar aún más esta antigua tradición y promover iniciativas culturales y educativas, varios ciudadanos decidieron crear una asociación llamada: Fornace Bianchi Cogoleto, a la que el municipio cedió temporalmente el horno. En Cogoleto, en el centro histórico, se encuentra "la ruta de la cal", que consiste en una serie de azulejos que representan una serie de hornos y momentos de la actividad productiva, y que también destacan los muelles de los que partían los barcos cargados de cal. Una ruta que realmente invita al visitante a llegar al cercano Horno de Cal Bianchi. De todos los presentes en Cogoleto en la antigüedad, el horno Bianchi de via Scassi (localidad de Donegaro) es el único que se puede visitar. Data de mediados del siglo XIX, es del tipo “a estrato” y con fuego continuo, es decir, alimentado continuamente con haces de fardos y carbón. Los trabajos de restauración comenzaron en 2008 y, dadas las dimensiones de la estructura, requirieron la actuación de varias instituciones junto con el trabajo de voluntarios y estudiantes de Arquitectura e Ingeniería de la Universidad de Génova. Un edificio industrial de extraordinario interés y belleza, que además se puede visitar por dentro y que por tanto es único.