La Galería Nacional de la Reggia di Capodimonte alberga una preciosa copia del famoso fresco del Juicio Final de Miguel Ángel Buonarroti, pintado por Marcello Venusti. Este cuadro es una de las primeras reproducciones de la obra maestra de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina y reviste especial importancia por ser anterior a las intervenciones de censura que sufrió el cuadro original a raíz de las críticas y la polémica suscitadas por la representación de desnudos masculinos y femeninos.En efecto, el cuadro original atrajo la atención y las críticas feroces de la curia papal, que lo calificó de obsceno e inapropiado. Para aplacar las protestas, el Papa ordenó la intervención de Daniele di Volterra, que pintó velos al temple para cubrir las partes del cuadro en las que aparecían los desnudos. Esta intervención le valió el poco halagador apodo de "braghettone".La copia de Venusti, por tanto, representa un valioso testimonio del Juicio Final original, libre de los cambios censores realizados posteriormente. Además, nos permite examinar la parte inferior del fresco de Miguel Ángel antes de que fuera cubierto para el sobreelevamiento de la escalinata y el altar de la Capilla Sixtina.El cardenal Farnesio encargó la copia a Marcello Venusti, que la entregó en 1549. Sin embargo, la copia de Venusti también sufrió algunos cambios con respecto al original: donde Miguel Ángel había pintado al profeta Jonás en la parte superior central, Venusti introdujo la figura de Dios Padre y la paloma del Espíritu Santo, siguiendo las indicaciones de la iconografía de la Contrarreforma.Sin embargo, estos cambios suscitaron cierta inquietud por la posible alteración del significado del Juicio Final y la deriva hacia una imagen inapropiada de la gloria trinitaria.