El lago del Canterno, que abarca los municipios de Fiuggi, Fumone, Ferentino y Alatri, es una cuenca cárstica. Es el mayor de los lagos cársticos del Lacio: tiene una superficie de 0,6 kilómetros cuadrados, un perímetro de 4,9 km y una profundidad máxima de 25 metros. La masa de agua de Ciociaria baña cuatro municipios: Ferentino, Fumone, Fiuggi y Trivigliano. A pesar de estar cerca de las concurridas carreteras provinciales, el lago Canterno ha conseguido conservar todo su ambiente. Está rodeado de bosques de roble, roble pavo y bosques caducifolios y permite admirar la garza real, la garza imperial y la gallina de agua.El mayor misterio que rodea al lago Canterno, y que le ha valido el nombre de lago fantasma, es un singular fenómeno de inestabilidad, debido a los momentos de vaciado y llenado del río Pertuso. A intervalos regulares, el lago se secaba parcial o totalmente, para aparecer de repente en toda su amplitud. Estas fases de desecación podían durar días, meses o incluso años, siendo la más larga la que duró de 1894 a 1943. La periodicidad del lago continuó de forma elocuente y espectacular durante 12 veces hasta 1923, pero finalmente se redujo en 1945, tras unos 20 años de sequía, con la obstrucción artificial del sumidero y la construcción de una pequeña central hidroeléctrica. Mientras tanto, en 1943, se pudo realizar la primera exploración de "Pertuso", y se descubrió que se comunicaba con una cueva subterránea, una de las muchas cavidades cársticas de la zona. Fue entonces cuando se supo dónde se refugiaban los peces durante los periodos de escasez de agua, un hecho que había quedado sin explicación hasta entonces. Aunque ahora se están haciendo esfuerzos para regular el volumen de la cuenca, su característica natural de ser inestable no ha desaparecido por completo. Por el contrario, se manifiesta de forma aún más constante, aunque sin duda menos dramática que en el pasado.